Riego por goteo en tomate al aire libre: precisión y eficiencia con el S200 de Caudal

12 de agosto de 2026
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El cultivo de tomate al aire libre necesita un riego especialmente equilibrado. La planta requiere un aporte regular de agua durante todo su ciclo, pero tan importante es evitar la falta de humedad como los excesos. Una gestión inadecuada puede afectar a su desarrollo, provocar estrés o favorecer problemas como el rajado del fruto y desequilibrios en la absorción de nutrientes.

En este contexto, el riego por goteo permite suministrar el agua directamente en la zona radicular y ajustar mejor cada aporte. Esta precisión adquiere todavía más relevancia en producciones al aire libre, donde factores como la temperatura, el viento o la evaporación condicionan las necesidades del cultivo.

Una solución pensada para cultivos hortícolas

Para este tipo de aplicaciones, Caudal cuenta con la tubería S200 Espesor Delgado, desarrollada con un gotero integrado plano turbulento y especialmente indicada para cultivos hortícolas.

Su formato compacto y ligero facilita tanto la instalación como el manejo en parcela. Al tratarse de una tubería de bajo espesor, responde a las características de campañas en las que resulta fundamental combinar uniformidad, facilidad de uso y un aprovechamiento eficiente de los recursos.

Uno de los elementos clave del S200 se encuentra en el diseño de su gotero. Su laberinto corto y ancho genera un flujo turbulento que favorece el paso del agua y ayuda a evitar la sedimentación de partículas. A ello se suma un filtro de entrada amplio en proporción al tamaño del gotero, concebido para reducir el riesgo de obturaciones y favorecer un funcionamiento estable durante la campaña.

Resistencia para mantener la regularidad del riego

La tubería de espesor delgado de Caudal también está diseñada para trabajar con niveles de presión elevados. En el caso del modelo de 0,2 milímetros (8 mil), se garantizan presiones de 1,2 bar y, en pruebas de laboratorio, ha soportado valores próximos a los 3 bar.

Esta resistencia contribuye a mantener la estabilidad de la instalación, una cuestión especialmente importante en tomate. Un sistema bien dimensionado permite aplicar el agua de manera localizada y constante, aprovechar mejor cada riego y evitar aportes innecesarios.

Mayor control también en la fertirrigación

El riego localizado ofrece además la posibilidad de ajustar con mayor precisión la fertirrigación, una práctica habitual en este cultivo. La aplicación conjunta y controlada de agua y fertilizantes permite adaptar las dosis a las distintas fases del ciclo y responder mejor a las necesidades de la planta.

De este modo, la gestión del riego no solo influye en el suministro hídrico, sino que también ayuda a optimizar el uso de nutrientes y reducir pérdidas.

Una instalación adaptada a cada parcela

El S200 está disponible en diámetros de 16 y 22 milímetros, además de contar con diferentes opciones de caudal y espesor. Esta variedad permite configurar la instalación en función de las características de la explotación y de las necesidades concretas de cada campaña.

La tubería cumple además con la norma ISO 9261 y es 100 % reciclable, dos características que refuerzan su integración en sistemas de producción orientados a mejorar la eficiencia y el aprovechamiento de los recursos.

En un cultivo exigente como el tomate al aire libre, disponer de una instalación capaz de mantener la regularidad durante todo el ciclo resulta determinante. Con el S200, Caudal aporta una solución diseñada para facilitar el manejo del riego, reducir incidencias y ajustar el suministro de agua a las necesidades reales de la planta, contribuyendo a una gestión más eficiente de cada campaña.